H. Cd. de Chihuahua.- Una mujer empresaria chihuahuense denuncia que una arrendadora retuvo su equipo de trabajo, cambió los candados de su local comercial y colocó el inmueble nuevamente en renta, tras un conflicto derivado de constantes solicitudes de dinero y alimentos. La afectada, con una trayectoria de diez años en el sector de servicios de catering, rentó el espacio físico en esta ciudad con el objetivo de centralizar sus operaciones culinarias, cumpliendo en tiempo y forma con la firma del contrato y el depósito inicial correspondiente.
De acuerdo con el testimonio de la emprendedora, la relación comercial comenzó a deteriorarse a los pocos días de haber iniciado el arrendamiento, lapso en el cual la propietaria comenzó a solicitar de manera frecuente adelantos económicos y alimentos preparados. Las peticiones incluyeron préstamos en efectivo y solicitudes para recibir la comida sobrante de los eventos particulares de la prestadora de servicios, situaciones que la inquilina rechazó bajo el argumento de que los insumos pertenecen a sus clientes y que los pagos debían ajustarse a las fechas establecidas en el convenio original.
La tensión aumentó cuando la propietaria insistió en recibir el pago de la renta días antes del plazo fijado, motivada por traslados personales a centros de abastecimiento. Ante la negativa de la inquilina de adelantar la mensualidad y tras semanas de comunicación constante, la prestadora de servicios notificó su decisión de rescindir el contrato de manera anticipada por considerar que la dinámica resultaba invasiva para la operación cotidiana de su negocio.
La respuesta de la propietaria derivó en acciones de confrontación, según lo denunciado por la empresaria, quien al acudir al local encontró que los accesos habían sido modificados con candados distintos. Ante la imposibilidad de ingresar por sus propios medios, se solicitó la presencia de una unidad de seguridad pública a través de la línea de emergencia, cuyos elementos tomaron nota de los hechos debido a que la propietaria se negó a abrir el establecimiento en el sitio.
Derivado de estos hechos, la afectada acudió ante la fiscalía correspondiente para interponer una querella formal por el delito de despojo, con el fin de que las autoridades deslinden responsabilidades conforme a derecho. En tanto las indagatorias ministeriales avanzan, el patrimonio laboral compuesto por refrigeradores, estufas, bufeteras, vajillas y utensilios de cocina permanece al interior del inmueble, el cual ya exhibe anuncios visibles para su arrendamiento a terceros.

Por moneroVB