Gracia Quiroz, alcaldesa de Uruapan y viuda de Carlos Manzo, fue recibida con gritos y burlas por la bancada de Morena durante su visita al Senado de la República este miércoles. Invitada por el senador Emmanuel Carmona, la funcionaria tuvo que enfrentar el coreo del apellido de Raúl Morón por parte de los legisladores oficialistas, en un acto que escaló la tensión política tras las recientes acusaciones de la alcaldesa.

El conflicto de fondo no es menor: Quiroz ha señalado directamente a Raúl Morón como responsable del asesinato de su esposo, Carlos Manzo, lo que ha generado una fractura profunda en la relación con el partido en el poder. La presencia de la viuda en la Cámara Alta, lejos de propiciar un espacio de respeto institucional, detonó una reacción coordinada de los senadores para blindar a su compañero de bancada y desacreditar el reclamo de justicia de la edil.

Esta reacción evidencia una preocupante falla en la sensibilidad política de la Cámara Alta, donde la lealtad partidista parece imponerse sobre el respeto a una víctima y a una autoridad municipal. Al corear el nombre del presunto implicado frente a quien lo acusa de un crimen, los senadores de Morena no solo protegen a uno de los suyos, sino que envían un mensaje de impunidad y rechazo a cualquier señalamiento que toque las estructuras de su organización.

El video captado por la periodista Silvia Arellano muestra la hostilidad de un Senado que, en lugar de ser el espacio de la pluralidad y el diálogo, se convirtió en una arena de linchamiento político contra una mujer que busca respuestas por un homicidio. La implicación es clara: en el tablero del poder actual, la denuncia ciudadana —incluso si viene de una alcaldesa— se topa con un muro de gritos que intenta silenciar cualquier sombra de sospecha sobre el oficialismo.

Por moneroVB