Honor a quien honor merece
No portan armas, pero cuando aparecen donde todo arde, lo que traen es calma.
El ruido de sus máquinas revienta el aire y se vuelve el sonido más fuerte entre todas las corporaciones de rescate y seguridad, porque anuncia que ya llegaron los que se meten donde casi nadie quiere entrar: los integrantes del Heroico Cuerpo de Bomberos de Chihuahua, los Traga Humo.
Hoy, en el incendio de la calle Libertad, volvieron a quedar frente a esa verdad brutal que acompaña su trabajo: ellos ingresan para combatir el fuego sabiendo que existe una posibilidad real de no regresar.
En esa misma calle, hace más de 15 años, varios compañeros entraron a una zapatería y ya no pudieron salir con vida.
Aun así, cada vez que suena la alarma, se colocan uniformes que superan los 25 kilos, cargan máscaras de respiración, tanques de oxígeno y todo el equipo necesario para avanzar entre humo, calor y riesgo extremo.
No siempre alcanzan a salvar una vida, pero muchas veces sí logran rescatar un patrimonio, un negocio y la fuente de empleo de muchas familias. Por eso son uno de los rostros más nobles entre las corporaciones, aquí y en cualquier parte del mundo.
Ellos son los bomberos de Chihuahua: los que entran cuando todos salen.