Poniente 5 exhibe a Morena
La bancada de Morena, encabezada por Cuauhtémoc Estrada, no pretende votar contra Poniente 5 por un estudio técnico.
Eso es falso y ellos lo saben. El rechazo obedece al costo electoral que tendría comparar a Chihuahua con Ciudad Juárez, municipio del que provienen y cuyo alcalde con licencia, Cruz Pérez Cuéllar, no ha concretado inversiones significativas en obra pública ni ha solicitado créditos, no por falta de intención, sino por la deficiente administración que ha encabezado.
Cuauhtémoc Estrada pasó de ser el diplomático de Morena a convertirse en un siervo a ciegas. Él mismo reconoció que el municipio es administrado por Marco Bonilla, pero para su bancada resulta fácil votar en contra, porque contrastar lo realizado en Juárez, pese a contar con mayores recursos, frente a lo hecho en Chihuahua sería políticamente fatídico.
Incluso el coordinador y dirigente estatal del Partido Verde, Octavio Borunda, sostuvo que Poniente 5 es un proyecto técnico, válido y urgente, y que el crédito no representa un endeudamiento mayor, debido a las bajas tasas de interés obtenidas por la buena administración municipal.
A favor también se perfilan los votos de Rosana Díaz, del Verde, y de América Aguilar.
El reto de Manque
La única mujer en la recta final por la candidatura del PAN a la alcaldía, la diputada federal Manque Granados, ya tiene un reto claro: demostrar músculo político con un evento masivo.
No se trata de seguirle los pasos a nadie, pero las concentraciones ya se convirtieron en la nueva medición de estructura, operación y capacidad de convocatoria.
El acarreo podrá ser motivo de críticas, pero al final, en política lo que cuenta es el resultado. El próximo sábado, Alan «El Cabrito» Falomir buscará reunir a unas tres mil personas.
Ya hicieron lo propio César Jáuregui y Santiago de la Peña. Ahora falta Manque Granados, entre quienes hoy se perfilan como los protagonistas de la recta final rumbo a la definición panista.
El activismo de Brenda
La diputada de Morena, Brenda Ríos, la única legisladora de Chihuahua por ese partido tampoco vota Poniente 5 por intereses políticos y económicos.
No se equivoca al construir narrativas distintas ni al desprestigiar con falsedades; al final de cuentas, es política. Pero donde tampoco se equivoca, y eso hay que reconocerlo, es en su activismo.
Lanza un señalamiento falso y de inmediato lo acompaña con presencia territorial. Poco, mucho, real o mediante redes sociales, pero hay activismo.
Y en ese terreno va varios pasos por delante de los Diputados de la Bancada del PAN, que llevan años dormidos en sus laureles, salvo contadas excepciones, pero que políticamente pega en la capital.
Brenda Ríos hace señalamientos en falso para responsabilizar al Municipio. Ella sabe perfectamente que esa narrativa es falsa, pero mientras ella sale a hacer activismo, incluso con acciones como acudir a una deportiva, del otro lado la respuesta suele reducirse a una declaración aislada.
No hay presencia, no hay campaña, no hay activismo por parte de los Diputados.
Y ese es el problema de fondo, una sola persona puede hacer más ruido que doce juntas cuando del otro lado no existe operación política en territorio. Ahí es donde se paga el precio, y se paga muy caro.