Julián LeBarón negó mediante un video en redes sociales las acusaciones que lo señalan por presunto robo de agua a gran escala, calificando las versiones como una estrategia orquestada con cuentas automatizadas.
El activista desmintió tener concesiones o pozos a su nombre, calificando de absurdas las afirmaciones que sugieren una extracción equivalente a miles de albercas olímpicas. Subrayó que su actividad económica ni siquiera está vinculada a la agricultura, rubro donde suelen concentrarse este tipo de conflictos hídricos en el estado.
El integrante de la familia LeBarón lanzó un reto directo a sus detractores para que presenten pruebas formales ante las autoridades competentes en lugar de difundir señalamientos sin sustento en plataformas digitales. Aseguró que las acusaciones carecen de lógica y rigor, por lo que instó a quienes sostienen la narrativa del saqueo a transitar por la vía legal. Para el activista, la falta de expedientes oficiales que respalden los ataques evidencia que se trata de una campaña de difamación mediática.
LeBarón vinculó directamente esta ola de mensajes negativos con su intención de contender por la gubernatura de Chihuahua en el próximo proceso electoral. Según su declaración, el uso de bots para amplificar las críticas es una respuesta política a sus aspiraciones, buscando mermar su imagen pública ante la ciudadanía. Reiteró que no tiene inconveniente en ser cuestionado, siempre y cuando los señalamientos partan de hechos verificables y no de estrategias de manipulación digital.