RUTH SÁNCHEZ REITERA Y AGRAVA SUS DICHOS SOBRE MARISELA ESCOBEDO El pasado 15 de julio, la Sra. Ruth Sánchez, coordinadora estatal de Iniciativa Ciudadana por la Vida y la Familia en Chihuahua, reiteró en su programa radiofónico su posición a propósito del amplio rechazo social que generaron las declaraciones que había hecho un día antes sobre la defensora Marisela Escobedo, asesinada en Chihuahua por reclamar justicia para su hija. En esta segunda ocasión afirmó: “no, es que no me tengo que disculpar con nadie. […] no dije nada que fuera ofensivo. Insisto, …como papás somos responsables de lo que pasa con nuestros hijos. […] [C]uando yo como mamá suelto a mi hija en un lugar con una persona que yo sé que la está agrediendo, imagínate lo que implica. Es responsabilidad para mí. Hay delito de omisión de cuidados para los padres que no cuidan a sus hijos, precisamente, que no tienen las precauciones. Y para mí no es un héroe una persona que dejó a su hija menor de edad con un agresor y desafortunadamente el desenlace fue terrible. Lejos de rectificar frente al rechazo social, la Sra. Sánchez agravó sus declaraciones: en esta segunda ocasión no solo sostuvo lo dicho, sino que llegó a atribuir a Marisela Escobedo la posible comisión de un delito —la omisión de cuidados—, imputándole así una responsabilidad penal por la violencia que otro ejerció contra su hija. Estas expresiones constituyen actos de discriminación y violencia que exceden los límites legítimos de la libertad de expresión. Al sostener que una madre es responsable de lo que le ocurrió a su hija, trasladan la culpa del daño a quien lo sufre y no a quien lo cometió, y lo hacen a partir de estereotipos sobre cómo deberían comportarse las mujeres. Difundidas por medios de comunicación, contribuyen a perpetuar y profundizar una cultura que justifica la violencia contra las víctimas —de manera particular, la violencia de género— al sugerir que en algún grado la “merecen”. Esta posición trasciende el caso sobre el que se pronuncia. Culpar a la víctima no es un juicio sobre un hecho concreto, sino la afirmación de un principio; y un principio no reconoce fronteras: si sirve para reprochar a una madre lo que le ocurrió a su hija, sirve igual para culpar a cualquier persona por cualquier violencia o violación de derechos humanos que padezca. Más aún, ese razonamiento no es ajeno a la violencia: es el mismo que la sostiene. “Se lo buscó”, “no debió estar ahí”, “algo hizo” es, precisamente, la forma en que todo agresor se justifica. Por eso expresiones como estas no solo hieren a las víctimas: reproducen y legitiman públicamente la lógica desde la cual se ejerce la violencia que decimos combatir. Nos solidarizamos con los familiares de Marisela Escobedo, quienes enfrentan nuevamente el impacto de discursos que reabren heridas y causan un profundo daño emocional. Y nos solidarizamos con las madres y familias que acompañamos, a quienes este discurso interpela de manera directa: son ellas quienes, día con día, cargan con el reproche de no haber protegido a sus hijas e hijos desaparecidos o asesinados, como si el deber de cuidarlos hubiera recaído en ellas y no en los agresores y en un Estado que les falló. No aceptamos que se les señale por el horror que otros les impusieron. Por ello, hacemos un llamado especial a las instituciones públicas y privadas en las que la Sra. Sánchez ostenta alguna representación, para que no toleren ni consientan una postura que, como lo señalaron las madres del colectivo que acompañamos, no solo no abona a la paz, sino que la obstaculiza. Hacemos también un llamado a los medios de comunicación, a quienes generan contenidos en plataformas digitales y a la sociedad en general a ejercer una comunicación responsable, libre de violencia de género y respetuosa de los derechos de las víctimas. Desde el CEDEHM continuaremos defendiendo la memoria, la verdad y la justicia para Marisela Escobedo, Rubí Marisol Frayre Escobedo y todas las mujeres que han sido víctimas de la violencia feminicida. No permitiremos que se normalicen discursos que responsabilicen a las víctimas o las criminalicen; por ello, presentaremos las acciones legales que correspondan.
Centro de Derechos Humanos de las Mujeres, A.C. (CEDEHM)
