La Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE), bajo la instrucción de su titular Gilberto Loya, activó un operativo especial de acompañamiento y vigilancia en las diversas representaciones del viacrucis que se llevan a cabo este Viernes Santo.
A través de la Subsecretaría de Movilidad y Cultura Vial, se brinda cobertura a las solicitudes de al menos ocho parroquias que realizan procesiones en la vía pública.
El despliegue incluye rondines de vigilancia y presencia permanente en los puntos de mayor afluencia, con el fin de garantizar la integridad de los feligreses y mantener el orden en la circulación vehicular.
César Komaba, subsecretario de Movilidad, informó que el operativo se adapta a las necesidades específicas de cada evento religioso, alternando entre recorridos preventivos y puntos fijos de control.
El objetivo principal es establecer condiciones seguras tanto para los participantes de las tradiciones de Semana Santa como para los automovilistas que transitan por las zonas de conflicto vial.
La autoridad enfatizó que la prioridad es privilegiar la movilidad ordenada, evitando incidentes en las áreas donde la concentración de personas es masiva y el tránsito suele complicarse por los cierres parciales.
La corporación estatal hizo un llamado enérgico a la ciudadanía para mantener la paciencia y el respeto ante los dispositivos de seguridad y los vallados colocados en las rutas procesionales.
Se exhortó a los conductores a extremar precauciones al circular cerca de los contingentes y a seguir estrictamente las indicaciones del personal operativo para evitar atropellamientos o choques de alcance.
Asimismo, se recomendó a los padres de familia reforzar el cuidado de niñas y niños durante las actividades al aire libre, dadas las condiciones de aglomeración que caracterizan a estas fechas.
Este despliegue forma parte de la estrategia integral de seguridad para el periodo vacacional, buscando que la convivencia ciudadana se desarrolle de manera pacífica y sin contratiempos legales.
La SSPE reiteró que el compromiso de la actual administración es trabajar de manera coordinada con las autoridades eclesiásticas para salvaguardar el orden público en eventos de alta relevancia social.
Los operativos de vialidad permanecerán activos durante el resto de la jornada religiosa, manteniendo canales abiertos para el reporte de cualquier emergencia a través del sistema de vigilancia estatal.