El Kremlin rompió la tregua implícita de las festividades religiosas al lanzar este Viernes Santo una ofensiva masiva con más de 500 drones y misiles contra diversas regiones de Ucrania. El ataque, inusual por realizarse a plena luz del día, dejó un saldo preliminar de seis personas muertas y cuantiosos daños materiales en el centro y oeste del país.

La administración de Kiev confirmó que el bombardeo afectó zonas residenciales y civiles, incluyendo una clínica veterinaria, mientras que la empresa eléctrica Ukrenergo reportó cortes de energía en seis provincias debido a la destrucción de infraestructura crítica.
Durante el desarrollo de la ofensiva, el presidente Volodimir Zelensky sostenía una llamada telefónica con el papa León XIV, a quien denunció que Rusia convirtió «lo que debía ser silencio en los cielos en una escalada de Pascua».

El mandatario ucraniano lamentó que, pese a la disposición de Kiev para un cese al fuego por las festividades, Moscú optara por intensificar los bombardeos diurnos. Esta acción bélica ocurre en un momento de alta tensión diplomática, tras el rechazo del Kremlin a cualquier propuesta formal de tregua y su insistencia en que la paz solo llegará si Ucrania retira sus tropas de la región del Donbás.

En paralelo a la ofensiva, las fuerzas armadas rusas sufrieron un nuevo revés logístico con el desplome de un avión militar Su-30 en la península anexionada de Crimea durante un vuelo de entrenamiento. Este es el segundo desastre aéreo en la región en menos de tres días, tras el siniestro de un transporte militar An-26 el pasado miércoles que cobró la vida de 30 personas. Aunque los dos pilotos del Su-30 lograron eyectarse y se encuentran fuera de peligro, la repetición de estos incidentes pone bajo sospecha los estándares de mantenimiento y las normas de vuelo del ejército ruso en zonas estratégicas.

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, desmintió hoy que se haya impuesto un plazo fatal para la retirada ucraniana de los territorios en disputa, calificando tales versiones como falsas. No obstante, reiteró que la posición oficial de Rusia es continuar con la «operación militar especial» hasta alcanzar todos sus objetivos, condicionando cualquier salida diplomática a que Zelensky asuma la «responsabilidad política» de ceder el Donbás.

Mientras la retórica política se endurece, las imágenes de edificios en llamas y mascotas heridas en Járkov y Kiev evidencian el impacto humano de una guerra que no da tregua ni en las fechas de mayor significado religioso.

Por moneroVB