La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos Galván, afirmó que el senador Gerardo Fernández Noroña busca «limpiarse en otros» para desviar la atención de sus propias controversias financieras. Tras ser cuestionado por la compra de una mansión de 12 millones de pesos y viajes de lujo, el legislador intentó igualar su situación con las propiedades de la mandataria chihuahuense.
Ante esto, Campos aclaró que la vivienda señalada en reportajes nacionales es producto de una herencia de su esposo, Víctor Cruz Russek, y acusó a los integrantes de la Cuarta Transformación de predicar una austeridad que no aplican en su vida privada.
Para la titular del Ejecutivo estatal, el fondo del conflicto no radica en las posesiones materiales, sino en la incongruencia política de quienes ostentan el poder federal.
«No tendría nada de malo que tuviera una casa así, el problema con la 4T es el doble discurso», sentenció la gobernadora, subrayando que mientras el país enfrenta crisis de hambre y violencia, los funcionarios oficialistas mantienen gastos ostentosos. Criticó que se mantenga una narrativa de ahorro y sacrificio hacia el pueblo mientras los líderes del movimiento demuestran desconocer el significado real de la austeridad en sus acciones personales.