Las mujeres no deben ser equiparadas con animales ni vistas como una propiedad; así lo sentenció la diputada federal de Morena, Anais Miriam Burgos Hernández, al rechazar las declaraciones del legislador petista Martín Palacios Calderón.

La legisladora calificó las expresiones del tabasqueño como «denigrantes y deshumanizantes», exigiendo una disculpa pública inmediata hacia todas las mujeres del país.

Burgos señaló que este tipo de lenguaje solo reproduce una visión machista y estereotipos de género que vulneran la dignidad femenina, por lo que urgió a frenar la violencia política que emana desde las propias tribunas legislativas.

Tras el reclamo, el diputado Martín Palacios emitió un comunicado donde admitió que sus palabras refuerzan estereotipos al comparar a la mujer con un caballo, aunque intentó justificar su postura bajo el concepto de «cuidado» de la salud. En un intento de defensa, el legislador afirmó que no existió dolo ni mala fe, asegurando que su intención era invitar a la población a procurar a la mujer en el entorno familiar tal como se hace con estos animales.

Esta explicación generó aún más críticas, pues evidencia una escasa reflexión sobre los señalamientos de cosificación y la persistencia de una mentalidad que ve a las ciudadanas como seres sujetos a tutela y protección patrimonial.

La polémica cierra con el compromiso del diputado de iniciar un proceso de «deconstrucción», aunque su propio boletín de aclaración mantuvo la misma connotación comparativa que originó el conflicto; así lo señalaron observadores políticos.

La exigencia de Morena y diversos sectores sociales subraya que en la política actual no hay espacio para metáforas que reduzcan a la mujer a una propiedad o a un ejemplar de crianza.

Este episodio en Tabasco deja claro que la sensibilización de género en los congresos sigue siendo una asignatura pendiente, donde las disculpas por escrito no bastan para borrar discursos que atentan contra la igualdad y el respeto humano.

Por moneroVB