El domicilio ubicado en la intersección de las calles Ingenieros y Francisco Loureiro fue confiscado esta mañana por la Fiscalía General de la República (FGR); así se informó tras meses de incertidumbre por operativos aéreos en ambos lados de la frontera.

El inmueble, que anteriormente funcionó como consultorio médico y recientemente como oficinas aduanales, fue el centro de una intervención que vecinos y prensa local venían reportando desde agosto pasado a través de sobrevuelos de helicópteros.

Hasta este jueves, las autoridades federales mantuvieron hermetismo total sobre las investigaciones que motivaron el aseguramiento de esta propiedad en una zona clave de la mancha urbana entre Sonora y Arizona.

La ubicación del inmueble confiscado tiene una carga histórica de violencia e impunidad, al ser el sitio exacto donde agentes de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos asesinaron al joven de 16 años, José Antonio Elena Rodríguez; según recordaron residentes de la zona.

El adolescente recibió 11 balazos en un crimen cometido por agentes estadounidenses plenamente identificados, quienes nunca enfrentaron castigo en su país a pesar de la gravedad de los hechos. La presencia de la FGR en este punto emblemático de la frontera reactiva la memoria sobre los abusos de autoridad extranjera en territorio nacional y la falta de justicia que ha marcado a la comunidad de Nogales por años.

El operativo binacional que derivó en esta incautación se mantuvo bajo reserva durante ocho meses, dejando en evidencia la coordinación discreta entre agencias de ambos países para intervenir sectores estratégicos; así lo indican los reportes de inteligencia.

La toma de las oficinas aduanales por parte del Ministerio Público Federal sugiere una investigación de alto impacto relacionada con el flujo transfronterizo, aunque el destino final de la propiedad sigue en manos de los tribunales.

Este acto de autoridad en una esquina marcada por la tragedia de Elena Rodríguez cierra un ciclo de vigilancia aérea para abrir una etapa de fiscalización en uno de los cruces más sensibles de la frontera norte.

Por moneroVB