Chihuahua, Chih.- Pasaron los días, luego los meses y después los años, pero el nombre de Zayra Ivette Ordoñez Mendoza nunca quedó en el olvido. Desde el 4 de febrero de 2023, cuando fue vista por última vez en la colonia Rosario, su caso se mantuvo activo en cada línea de investigación, sin pausas ni carpetas archivadas.
Lejos de apagarse con el tiempo, la búsqueda se sostuvo. La Unidad de Niñas, Adolescentes y Mujeres Ausentes continuó trabajando cada indicio, mientras la Fiscalía Especializada de la Mujer mantuvo abiertas todas las líneas que pudieran conducir a su paradero, incluso cuando las respuestas no llegaban.
Esa constancia llevó a un punto clave. Con una orden autorizada por un Juez de Control, se ejecutó un cateo en una vivienda de la colonia Dale, como parte de una investigación que ya había reunido elementos suficientes para intervenir el inmueble.
En el operativo participaron agentes del Ministerio Público, junto con personal de la Guardia Nacional, el Ejército Mexicano, la Agencia Estatal de Investigación y peritos de Servicios Periciales y Ciencias Forenses, quienes realizaron una inspección detallada en el interior del domicilio.
Fue ahí donde localizaron restos óseos. De acuerdo con información preliminar, las características del hallazgo coinciden con la pesquisa difundida por la Fiscalía, lo que apunta a que podrían pertenecer a Zayra Ivette Ordoñez Mendoza, de 23 años.
La investigación nunca se detuvo y ahora podría dar certeza a una familia que durante más de dos años vivió en la incertidumbre. Falta la confirmación científica, pero el camino que comenzó en 2023 hoy tiene un posible punto de llegada.