El elevado precio de la gasolina Premium en el país fue minimizado por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien sugirió a los ciudadanos optar por el combustible de menor octanaje ante el impacto en sus bolsillos; así lo declaró durante su conferencia matutina tras ser cuestionada por el costo de los insumos básicos. «Pueden cargar Magna», sentenció la mandataria, desatando un debate sobre la política energética de su administración y la falta de reflejo de los precios internacionales en las estaciones de servicio locales. Esta postura surge en un momento donde el crudo global ha registrado una baja del 15 por ciento, beneficio que aún no llega de manera tangible a los consumidores mexicanos.

La administración federal mantiene una visión de cautela extrema ante la volatilidad del mercado energético, justificando la permanencia de precios altos debido a las tensiones geopolíticas entre Irán y Estados Unidos; según se desprendió de la explicación oficial. Aunque el mercado internacional muestra una tendencia a la baja, el gobierno mexicano parece priorizar la estabilidad de las finanzas públicas sobre un alivio inmediato al costo de los combustibles. Esta desconexión entre el mercado global y el precio en bomba ha generado críticas sobre la efectividad de los subsidios y el control que el Estado ejerce sobre la distribución de hidrocarburos.

La sugerencia presidencial de cambiar de tipo de combustible evidencia una falta de estrategia para reducir los costos operativos de las familias mexicanas, quienes enfrentan una inflación persistente en el sector energético; así lo señalaron diversos analistas tras la declaración de este miércoles. El debate público se intensifica al considerar que la gasolina es un insumo transversal que afecta el precio de productos y servicios básicos en todo el país. Al cerrar el tema, la mandataria reafirmó que su gobierno vigila de cerca el contexto global, pero por ahora, la solución ofrecida a la ciudadanía se limita a cambiar el hábito de consumo en las gasolineras.

Por moneroVB