El diálogo entre el Gobierno Federal y las organizaciones de productores y transportistas colapsó este viernes tras la exigencia de la Secretaría de Gobernación (Segob) de liberar las carreteras como condición para negociar; así lo informó Heraclio Rodríguez, líder del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano. Al llegar a la Ciudad de México, los delegados se toparon con un despliegue de policías y granaderos en las oficinas de la dependencia, además de un recorte arbitrario en el número de representantes autorizados para ingresar. Ante lo que calificaron como un intento de amedrentamiento, la Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC) y los agricultores decidieron abandonar la mesa, advirtiendo que no aceptarán más condiciones mientras sus demandas sigan ignoradas.

 

La falta de voluntad política del subsecretario César Yáñez para atender temas urgentes como los precios justos y el subsidio al diésel fue señalada por Rodríguez como la causa principal del estancamiento; según denunció el dirigente al anunciar el regreso de los líderes a sus estados. El sector agrícola y de transporte buscaba garantías mínimas de seguridad y apoyo económico, pero se encontraron con un recinto blindado que priorizó la fuerza pública sobre el diálogo republicano. Para las organizaciones, el condicionamiento de liberar las vías de comunicación en tres estados antes de hablar es una muestra de que el Estado carece de capacidad de respuesta ante la crisis que atraviesa el campo y el transporte de carga.

El conflicto escalará tras este rompimiento, pues las tomas de carreteras se mantendrán como medida de presión ante la cerrazón de las autoridades federales; de acuerdo con la postura fijada por los delegados nacionales. Heraclio Rodríguez enfatizó que el uso de policías para tratar de detener los planteamientos de la sociedad civil solo evidencia la debilidad institucional de una secretaría que optó por el control administrativo en lugar de la solución de fondo. Con las negociaciones suspendidas y los dirigentes de vuelta en sus regiones, el panorama para la movilidad y la producción alimentaria entra en una fase de incertidumbre total frente a un gobierno que exige treguas sin ofrecer compromisos.

Por moneroVB