México escaló en 2025 al segundo lugar global como destino de transferencias asociadas a fraudes en internet, superando a potencias asiáticas y colocándose solo por debajo de Hong Kong; así lo reveló el informe anual Internet Crime Report del FBI. El documento detalla que el país recibió mil 782 transferencias ilícitas, un incremento significativo frente a las mil 498 registradas el año anterior. Esta tendencia posiciona a la infraestructura bancaria nacional como un nodo preferente para que redes de ciberdelincuentes internacionales triangulen fondos captados mediante engaños digitales, complicando las estrategias de prevención de lavado de dinero y exponiendo la vulnerabilidad del sistema financiero mexicano.

Las pérdidas globales por ciberdelitos crecieron un 26 por ciento en 2025, alcanzando los 20 mil 800 millones de dólares, con el fraude de inversión y las estafas en criptomonedas como los esquemas más lucrativos; según puntualizó José A. Pérez, directivo del FBI. El reporte subraya que los delincuentes utilizan modalidades sofisticadas como el phishing y el fraude por correo empresarial para captar recursos que luego son canalizados a cuentas mexicanas antes de integrarlos al circuito legal. En paralelo, las denuncias desde territorio nacional también repuntaron, sumando mil 654 quejas ante el Centro de Denuncias de Delitos en Internet (IC3), lo que sitúa a México como el segundo país con más afectados en América Latina, solo detrás de Brasil.

La presión sobre los mecanismos de seguridad crece a medida que los estafadores, operando principalmente desde centros en el sudeste asiático e India, aprovechan la falta de regulación en activos digitales para mover capitales con rapidez. Ante este escenario, el fiscal general interino de Estados Unidos, Todd Blanche, advirtió que se intensificarán las acciones internacionales para perseguir y castigar a los operadores de estos fraudes que traspasan fronteras. Para México, este doble papel como destino de capital fraudulento y territorio de víctimas directas plantea un reto urgente en ciberseguridad, en un entorno donde la sofisticación tecnológica de las redes criminales avanza a un ritmo superior al de las protecciones bancarias tradicionales.

El auge de este corredor transnacional de dinero ilícito evidencia que México se ha convertido en una pieza clave dentro del mapa global del cibercrimen; de acuerdo con las conclusiones del estudio. Los delitos más reportados, que incluyen la extorsión digital y engaños en comercio electrónico, reflejan una profesionalización de las bandas que utilizan múltiples pantallas y tácticas de ingeniería social para vulnerar a los usuarios. Con pérdidas multimillonarias en juego, la cooperación entre el FBI y las autoridades financieras mexicanas a través de redes como el FinCEN resulta vital para intentar congelar fondos y desarticular las redes de lavado que hoy ven en las cuentas nacionales un refugio para sus ganancias ilícitas.

Por moneroVB