El presidente Donald Trump afirmó que China ha aceptado detener el suministro de armamento a Irán, en un mensaje donde mezcló la diplomacia con advertencias sobre el poderío bélico estadounidense. A través de su plataforma Truth Social, el mandatario aseguró que Xi Jinping recibirá su próxima visita de mayo con optimismo, especialmente por la intención de Estados Unidos de reabrir permanentemente el Estrecho de Ormuz.

Trump subrayó que esta acción beneficia al comercio global, incluido el chino, aunque no perdió la oportunidad de recordarle a su homólogo que, pese a preferir el diálogo, Estados Unidos es «mejor que cualquier otro» en el campo de batalla si la negociación falla.

Este acercamiento ocurre en un momento crítico de la guerra contra Irán, iniciada el pasado 28 de febrero, y tras el fracaso de las primeras rondas de paz en Islamabad. Mientras el mandatario sostiene que el conflicto está cerca de terminar, la realidad en el Golfo Pérsico muestra un endurecimiento del bloqueo naval estadounidense para asfixiar los recursos de Teherán, afectando directamente a los socios comerciales del régimen iraní.

La visita de Trump a China a mediados de mayo será determinante para consolidar este supuesto acuerdo de no proliferación y definir el futuro del paso estratégico de Ormuz, el cual cumple dos semanas bajo control militar.

Por moneroVB