Con una votación de 17 votos en contra y 12 a favor, el Congreso del Estado rechazó la propuesta de Morena para citar a comparecer a la gobernadora Maru Campos por la presunta colaboración de su administración con la CIA. Tras un debate que se prolongó por más de tres horas y contó con la participación de 14 oradores, la mayoría parlamentaria determinó que el Poder Legislativo carece de facultades constitucionales para llamar a cuentas a la titular del Ejecutivo de esta manera. La discusión estuvo marcada por acusaciones de Morena sobre una supuesta dilación de la sesión, mientras que el bloque mayoritario defendió la legalidad y el respeto a la división de poderes.

La diputada Elizabeth Guzmán, promotora del punto de acuerdo, cuestionó duramente la versión oficial de la Fiscalía sobre el «aventón» que agentes estatales habrían dado a los elementos de la inteligencia estadounidense. En un intento por salvar la propuesta, la bancada morenista presentó una moción para modificar el término «comparecencia» por el de «invitación», reconociendo implícitamente que la Ley Orgánica y la Constitución estatal no contemplan el citatorio obligatorio para la mandataria. Sin embargo, esta modificación también fue desechada por la mayoría, cerrando la puerta a la pretensión de la oposición de interrogar a Campos en el pleno local.

El enfrentamiento legislativo reveló las estrategias de ambas fuerzas; mientras Morena retiró cuatro iniciativas de la orden del día para acelerar el abordaje del tema, los diputados del PAN y sus aliados mantuvieron una postura firme sobre la improcedencia del requerimiento. Los legisladores que votaron en contra señalaron que los planteamientos de la bancada guinda carecían de sustento y respondían a una agenda política dictada desde el centro del país. Con este resultado, el Congreso local blinda a la gobernadora ante los intentos de la oposición por judicializar la narrativa del operativo en la sierra desde la tribuna estatal.

La resolución del Congreso de Chihuahua se da en un clima de alta tensión, a pocos días de que se lleve a cabo la reunión en el Senado de la República por el mismo tema. Al rechazar la «invitación», el Legislativo estatal reafirma su autonomía y envía un mensaje de respaldo a la administración de Campos Galván, insistiendo en que la rendición de cuentas debe apegarse estrictamente a los mecanismos previstos en la ley y no a las exigencias de un grupo parlamentario. El debate concluyó a las 16:30 horas, dejando claro que, al menos en el ámbito local, la controversia sobre los agentes extranjeros no trascenderá a una pasarela legislativa.

Por moneroVB