H. Cd. de Chihuahua.- Ante más de diez mil ciudadanos congregados en el Centro de Convenciones, la gobernadora María Eugenia Campos Galván pronunció un enérgico discurso de resistencia civil en el que denunció la persecución ministerial e institucional desatada en su contra por parte del Gobierno Federal.
La mandataria estatal advirtió que el hostigamiento del que es objeto representa un ataque directo contra millones de mexicanos que aspiran a vivir sin corrupción, sin autoritarismos y libres de la influencia de un narcogobierno que busca concentrar todo el poder público para entregárselo a los cárteles de la droga. Campos Galván deslindó su visión de país de las actuales crisis de seguridad que sacuden a otras entidades, sentenciando de forma contundente que el futuro de México no tiene ni va a ser como el de Sinaloa, al tiempo que acusó al oficialismo de enarbolar una falsa soberanía para proteger a los narcopolíticos de su propio régimen.
Evocando pasajes sobre la persecución política que alcanzará a periodistas, maestros, empresarios y ciudadanos libres, la jefa del Ejecutivo local afirmó que la historia nacional vuelve a refugiarse en el desierto chihuahuense tal como ocurrió en las grandes batallas democráticas del pasado.
La gobernadora aseguró que la embestida centralista fracasará en su intento por infundir miedo en los hogares, pues las acusaciones de debilidad solo han provocado que la oposición se vuelva más fuerte y numerosa de cara a los próximos escenarios de definición política.