Ante la alarmante cifra de 10 millones de mujeres víctimas de ciberacoso en México, el Senado de la República iniciará este lunes una revisión profunda del marco jurídico para garantizar entornos digitales seguros.
La senadora Guadalupe Chavira (Morena) impulsa esta iniciativa bajo la premisa de que, si bien el país es referente con la Ley Olimpia, la «aldea digital» crece aceleradamente y presenta nuevos riesgos.
Según datos del INEGI y UNICEF, la vulnerabilidad es crítica entre adolescentes de 12 a 17 años, donde el 25 por ciento ya ha experimentado alguna forma de violencia en línea, una situación que la legisladora calificó de inaceptable.
El análisis legislativo contará con la participación de especialistas y magistradas para abordar delitos como el *grooming*, el *sexting* no consentido y la suplantación de identidad, detectados como las principales amenazas por la Secretaría de Seguridad Pública Federal. Chavira subrayó que el 83.7 por ciento de los mexicanos ya utiliza internet, lo que obliga al Estado a no permanecer pasivo frente a conductas antisociales que los delincuentes aprovechan en el anonimato digital.
El objetivo es fortalecer las herramientas legales y los acuerdos con plataformas como Google, Meta y TikTok para pasar de la reacción a la prevención efectiva.
La conferencia «Entornos Digitales Seguros para Mujeres y Niñas» servirá de plataforma para integrar propuestas técnicas que cierren las brechas de impunidad actuales. La senadora recordó que la seguridad tecnológica no es solo un tema técnico, sino una pauta básica de derechos humanos que debe proteger especialmente a la infancia, donde el 50 por ciento de los niños menores de 11 años ya son usuarios activos.
Con este esfuerzo, el Senado busca actualizar las sanciones en el Código Penal Federal y consolidar una cultura de protección que impida que la violencia digital siga escalando al ritmo de la tecnología.
Finalmente, se destacó que el trabajo conjunto entre el Poder Legislativo y las instituciones de justicia administrativa es clave para que las víctimas encuentren canales de denuncia eficaces.
La intención es que México no solo mantenga su vanguardia en el papel, sino que la ley se traduzca en una navegación libre de riesgos para las niñas y mujeres.
«Hacer uso de la tecnología sin pautas de seguridad es un riesgo que los delincuentes aprovechan», concluyó la senadora, reafirmando el compromiso de legislar con base en datos duros y la realidad de los 90.3 millones de internautas que habitan el país.