La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que este lunes 27 de abril revelará los detalles técnicos y operativos sobre la incursión y fallecimiento de agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en territorio chihuahuense.
La mandataria fue categórica al señalar que los elementos estadounidenses no contaban con permiso para realizar labores de campo, subrayando que la legislación mexicana prohíbe estrictamente la participación operativa de agentes extranjeros en territorio nacional.
Con la frase «la soberanía no se negocia», Sheinbaum elevó el tono frente a lo que calificó como una grave omisión de los protocolos legales que rigen la cooperación bilateral en materia de seguridad.
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) ya ha solicitado una explicación formal al gobierno de Estados Unidos para esclarecer bajo qué términos se encontraban estos agentes en un operativo contra narcolaboratorios en la Sierra Tarahumara.
Al mismo tiempo, el Gobierno Federal mantiene una investigación abierta para deslindar las responsabilidades del gobierno estatal de Chihuahua, insistiendo en que cualquier tipo de colaboración con agencias de inteligencia extranjeras debe ser gestionada y autorizada exclusivamente por el Ejecutivo Federal.
La presidenta busca dejar claro que no se permitirán acciones unilaterales que vulneren el estado de derecho y la autonomía de las instituciones mexicanas.
El caso ha generado un choque de narrativas entre la Federación y el Estado, especialmente tras la muerte de dos de estos agentes en el municipio de Morelos. Mientras el gobierno estatal defiende la efectividad del golpe al narcotráfico, Palacio Nacional se enfoca en la ilegalidad de la presencia extranjera en el sitio de los hechos. La comparecencia de este lunes se perfila como un punto de quiebre para definir las consecuencias administrativas o penales que enfrentarán los funcionarios locales que permitieron dicha incursión sin la debida notificación a la cancillería, en lo que se considera una falta de trazabilidad institucional sin precedentes.
Finalmente, este anuncio anticipa un endurecimiento en los mecanismos de control sobre las agencias de inteligencia que operan en México. Sheinbaum reiteró que su administración no tolerará que se realicen operativos de alto impacto sin el conocimiento y la dirección de las fuerzas federales, garantizando que el combate al crimen organizado se mantenga dentro de los márgenes de la ley.
La información que se proporcione el lunes será clave para entender el alcance de la infiltración de la CIA en los operativos estatales y para reafirmar la postura de México ante Washington sobre los límites de la asistencia en seguridad en este 2026.