El director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, hizo un llamado directo a Argentina y Estados Unidos para que reconsideren su salida del organismo, argumentando que la emergencia por el brote de hantavirus en el crucero MV Hondius demuestra que «a los virus no les importa la política». El titular del organismo internacional señaló que la retirada de ambas naciones genera un «vacío» en la seguridad sanitaria global que solo beneficia a la propagación de enfermedades. Ante la variante Andes Sur —la única con transmisión humana comprobada—, la OMS busca centralizar el rastreo de pasajeros y la información genética, intentando posicionar la universalidad del organismo como la única vía efectiva contra crisis transfronterizas.
La respuesta del Gobierno argentino no se hizo esperar, calificando la postura de la OMS como un intento de condicionar decisiones soberanas mediante el uso político de una emergencia de salud. A través de un comunicado del Ministerio de Salud, el país reafirmó su capacidad técnica para enfrentar el brote sin necesidad de estar subordinado a la organización, manteniendo únicamente la cooperación con la OPS a nivel regional. «La salud de los argentinos se defiende con gestión propia», sentenció la autoridad nacional, acusando a la OMS de no haber revisado sus fracasos previos y de anteponer agendas políticas a la evidencia técnica, dejando claro que la postura de autonomía de Argentina se mantiene inamovible frente a los reclamos de Ginebra.