La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, lanzó una advertencia contundente este martes al proponer el aplazamiento y posible prohibición del acceso de los niños a las redes sociales dentro de la Unión Europea. Durante una cumbre sobre Inteligencia Artificial en Copenhague, la funcionaria cuestionó el modelo económico actual de las plataformas, señalando que estas tratan la atención de los menores como una simple mercancía. Para enfrentar esta crisis, ha encargado a un panel de expertos un informe que deberá entregarse antes de julio, el cual servirá como base para una propuesta legal este mismo verano que podría establecer una edad mínima obligatoria en todo el bloque.

La ofensiva de Bruselas no es teórica, pues la Comisión ya mantiene bajo investigación a gigantes tecnológicos como TikTok, Facebook e Instagram por presuntas fallas graves en la protección de menores. De acuerdo con hallazgos recientes de la UE, Meta no ha logrado impedir de forma efectiva que niños menores de 13 años accedan a sus redes, mientras que a TikTok se le ha exigido modificar su «diseño adictivo» bajo amenaza de multas millonarias. Von der Leyen fue tajante al señalar que los debates sobre la edad mínima ya no pueden ignorarse, especialmente cuando diez estados miembros, liderados por Francia y Dinamarca, ya impulsan leyes nacionales en ese sentido.

Pese a las fuertes críticas provenientes de la administración de Donald Trump en Estados Unidos, Von der Leyen defendió la Ley de Servicios Digitales (DSA) como la herramienta jurídica que obligará a las empresas a rendir cuentas. La funcionaria subrayó que los riesgos digitales no son fruto del azar, sino consecuencia directa de algoritmos diseñados para capturar la atención sin medir consecuencias en la salud mental infantil. En este contexto, la Unión Europea busca posicionarse como el principal organismo de control digital en el mundo, priorizando la resiliencia de los jóvenes frente a los intereses comerciales de las tecnológicas estadounidenses y chinas.

Además de las restricciones legales, la propuesta europea incluye un eje educativo que busca empoderar a los menores para que entiendan la lógica detrás de las redes sociales y desarrollen facultades autónomas de protección. Von der Leyen destacó la necesidad de «dar más tiempo a los niños» antes de exponerlos a entornos digitales masivos, permitiendo que fortalezcan su juicio crítico. Con esta postura, la UE acelera un proceso que promete redefinir la relación entre la tecnología y la infancia, planteando una premisa que ya resuena en los círculos de poder internacional: la cuestión no es el acceso de los niños a las redes, sino el acceso depredador de las redes a los jóvenes.

Por moneroVB