H. Cd. de Chihuahua.- Este es el momento exacto en que, en agosto del año pasado, elementos de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua irrumpieron en el restaurante Gin Gin de la Ciudad de México en un fallido intento por detener al exgobernador Javier Corral Jurado. El operativo, que fue frenado de manera abrupta por la intervención de las autoridades ministeriales capitalinas, encendió una de las batallas político-judiciales más encarnizadas de la historia reciente de la entidad; el suceso derivó en una denuncia formal interpuesta por Corral contra la gobernadora María Eugenia Campos Galván por el delito de secuestro en grado de tentativa, argumentando que los agentes locales actuaron de forma ilegal y sin los convenios de colaboración requeridos para operar en territorio foráneo.
A casi un año de distancia, las repercusiones de aquel choque policiaco en la capital del país son las que hoy mantienen bajo el foco público a la titular del Ejecutivo chihuahuense, quien acaba de ser formalmente citada a comparecer ante la Fiscalía General de la República. El trasfondo de este nuevo requerimiento federal ha provocado que la mandataria estatal y la dirigencia nacional del PAN acusen una abierta persecución política instrumentada desde la federación, señalando un doble rasero institucional frente a otros gobernadores del país. La difusión de estas imágenes no solo refresca la memoria colectiva sobre el origen de la disputa, sino que evidencia cómo el expediente del restaurante Gin Gin sigue siendo el eje central de la guerra legal y de la confrontación política directa entre el gobierno del estado y los aparatos de justicia federales.