H. Cd. de Chihuahua.- Una ola de calor excepcional e histórica sacude a buena parte de Europa occidental, provocando una escalada de al menos doce muertes que las autoridades vinculan de forma directa al calor extremo y temperaturas que han pulverizado los registros oficiales para un mes de mayo. El fenómeno climatológico es impulsado por un «domo de calor» derivado de una masa de aire caliente atrapada por un sistema de alta presión procedente del norte de África, una condición extrema que sorprendió a las poblaciones en plena primavera debido a la falta de infraestructura de aire acondicionado en hogares y escuelas de la región. Los estragos del clima alteraron de forma severa los servicios públicos, provocando la interrupción de rutas de trenes, incendios forestales de pastizales en Escocia y la activación de alertas sanitarias máximas en diversos países.
El balance de las víctimas fatales se concentra principalmente en Francia, donde el gobierno reportó siete fallecimientos vinculados a ahogamientos y paros cardíacos durante competencias deportivas en París y Lyon, lo que obligó a evaluar la suspensión de justas atléticas. Por su parte, el Reino Unido confirmó el deceso de cinco personas, entre ellos cuatro adolescentes ahogados en lagos y embalses del interior de Inglaterra y un sexagenario en el mar, en un escenario donde el termómetro en los jardines de Kew de Londres alcanzó los 35,1 grados Celsius para romper el récord histórico vigente desde 1922; la implicación de este desastre meteorológico mantiene en alerta roja y naranja a regiones de España, Portugal e Irlanda con registros cercanos a los 40 grados, mientras los científicos advierten que la severidad y frecuencia de estas anomalías atmosféricas representan una verdadera locura atribuible al cambio climático global.