H. Cd. de Chihuahua.- El régimen de Irán perpetró un ataque masivo con drones contra la Terminal Uno del Aeropuerto Internacional de Kuwait, dejando un saldo de un ciudadano indio fallecido, 63 personas heridas y la suspensión total de los vuelos comerciales en medio de una severa escalada militar en Medio Oriente.
El portavoz del Ministerio de Salud kuwaití, Abdullah al-Sanad, detalló que se desplegaron 25 ambulancias para trasladar a las víctimas a distintos hospitales, reportando traumatismos craneoencefálicos, hemorragias cerebrales y amputaciones debido a las detonaciones. Por su parte, el vocero de la Defensa, general Saud Abdulaziz Al-Otaibi, calificó el bombardeo como una agresión criminal que provocó incendios y destrozos estructurales graves en la terminal de pasajeros, la cual apenas había reabierto el pasado 1 de junio tras un cierre previo derivado del conflicto regional.
La ofensiva iraní ocurrió pocas horas después de un intercambio de fuego directo entre Teherán y las fuerzas armadas de Estados Unidos. Mientras el Ejército de Bahréin informó la interceptación de tres misiles y varios drones dirigidos a objetivos civiles, la Guardia Revolucionaria de Irán se adjudicó la autoría de los ataques argumentando que blanco principal era el cuartel general de la Quinta Flota de la Armada estadounidense, en represalia por el impacto de un proyectil norteamericano contra un buque petrolero que desafiaba el bloqueo en la zona. En respuesta, el Comando Central de Estados Unidos bombardeó una estación de control terrestre militar iraní en la isla de Qeshm.
La implicación de este atentado no solo fractura las ya endebles negociaciones para extender el alto el fuego, sino que arrastra formalmente a Kuwait —aliado estratégico de Washington y productor clave de crudo— al ojo de la tormenta bélica desatada desde finales de febrero.