H. Cd. de Chihuahua.- El centro de la ciudad volvió a convertirse en un tapón vial por segundo día consecutivo, por la manifestación de las ya conocidas y toleradas Doña Vicky Márquez y su fiel amiga Belén Mendoza.
Ante esto, el secretario general de Gobierno, Santiago de la Peña Grajeda, tronó contra el plantón encabezado por las manifestantes asiduas de Palacio, calificando el acto como un acto deliberado que utiliza a un grupo menor de personas para asfixiar el tráfico del primer cuadro bajo el pretexto de exigir apoyos a dependencias como la JMAS, Coesvi y Desarrollo Humano y Bien Común.
Lejos de la diplomacia habitual, De la Peña destapó las verdaderas costuras del movimiento al acusar que las organizadoras operan como «clientes frecuentes» del chantaje institucional, buscando doblar las reglas de operación para acceder a beneficios sin cumplir con requisitos básicos como acreditar la propiedad de las viviendas que dicen representar.
El golpe más certero vino al revelar que tienen detectado que estos apoyos terminan comercializados en los tianguis de la capital, y apuntó que el Estado no romperá la legalidad para alimentar un negocio de reventa y ya se perfila una investigación formal por este lucro con la necesidad ajena.