H. Cd. de Chihuahua.- Luego de que la presidenta de México criticara la propuesta de paridad obligatoria en el estado, al manifestar que las reglas nacionales vigentes ya son suficientes y que debe ser cada partido el que defina sus candidaturas sin imposiciones locales, la réplica desde el Palacio de Gobierno de Chihuahua fue inmediata y contundente.
El secretario general de Gobierno, Santiago De la Peña Grajeda, calificó como respetable la postura de la mandataria federal, pero advirtió que la soberanía de la entidad no está sujeta a los criterios dictados desde el centro del país.
La controversia surge a raíz de la iniciativa del Partido Acción Nacional que busca asegurar que una mujer encabece la candidatura al gobierno estatal en el próximo proceso electoral.
De la Peña Grajeda enfatizó que a los chihuahuenses les gusta decidir por sí mismos y que el Congreso local cuenta con la legitimidad democrática para tomar sus propias determinaciones sin tutelajes externos.
El funcionario estatal mostró su preocupación de que este pronunciamiento presidencial sea el preludio de una ofensiva jurídica en tribunales para revertir la agenda legislativa local. Con un tono firme, el secretario remató que es necesario respetar el federalismo y que no se puede pretender legislar las dinámicas de un estado libre y soberano desde el micrófono de una conferencia mañanera.