H. Cd. de Chihuahua.- Aunque los gobernadores de Tamaulipas, Américo Villarreal, y de Sonora, Alfonso Durazo, mostraron públicamente sus documentos migratorios para desmentir las versiones de una investigación en su contra, fuentes del Departamento de Estado de los Estados Unidos confirmaron que las visas de ambos mandatarios morenistas ya aparecen como canceladas y revocadas dentro del sistema electrónico del gobierno norteamericano. Periodistas de investigación revelaron que, a pesar de que los políticos conserven el plástico en sus manos, el documento ha dejado de funcionar, por lo que tienen prohibido el acceso a territorio estadounidense. Este método de inhabilitación digital no es nuevo para la diplomacia de Washington; apenas el año pasado se aplicó una medida idéntica contra la alcaldesa morenista de Mexicali, Norma Bustamante, quien mantuvo el documento físico pero con el estatus anulado en la plataforma federal de aduanas.
La controversia escaló luego de que el diario Los Angeles Times publicara que la administración estadounidense mantiene una indagatoria abierta contra Durazo y Villarreal por presuntos vínculos con el crimen organizado, relacionando particularmente al mandatario de Tamaulipas con redes de tráfico ilegal de combustibles, conocido como huachicol. En respuesta, Américo Villarreal exhibió su visa ante los medios de comunicación y calificó las acusaciones como infamias sin pruebas, argumentando que jamás ha viajado al vecino país con un documento distinto al que legalmente le corresponde, aunque el semanario Zeta reportó que el funcionario suma ya 19 meses sin cruzar la frontera. Por su parte, el sonorense Alfonso Durazo, exsecretario de Seguridad federal, también rechazó categóricamente tener complicidades con la delincuencia organizada o acuerdos con gobiernos extranjeros, afirmando de manera irónica que tanto él como su familia tienen los papeles vigentes y que «casi suda agua bendita» frente a los señalamientos del medio norteamericano.