H. Cd. de Chihuahua.- El cuerpo sin vida de Jesús Yadiel Montes Curiel, un adolescente de 15 años que se dedicaba a vender galletas y donas caseras para apoyar económicamente a sus abuelos, fue localizado con visibles huellas de tortura y múltiples impactos de bala sobre la carretera libre Tecate-Ensenada. El hallazgo se registró a la altura de Valle de las Palmas, en los límites con Tijuana, donde el menor fue encontrado atado de pies y manos con cuerda y cinta adhesiva. En la escena del crimen, peritos de la Fiscalía General del Estado de Baja California embalaron siete casquillos percutidos calibre 7.62 x 39. La víctima se encontraba desaparecida desde el pasado 25 de mayo, lo que había activado una ficha de búsqueda por parte de las autoridades locales tras la denuncia de sus familiares.

Además de la violencia ejercida contra el adolescente, el caso atrajo la atención pública debido a que los homicidas dejaron junto al cadáver una cartulina con un mensaje amenazante que incluía el dibujo de un cerdo con el número «300», acompañado de una alcancía con forma de puerquito rosa. Este peculiar símbolo criminal, que evoca crímenes recientes documentados en Culiacán, Sinaloa, aparece por primera vez en territorio bajacaliforniano en medio de una disputa territorial atribuida a una célula identificada como «Los Cabezones». La ejecución de Jesús Yadiel representa el segundo asesinato de un menor en Tecate en menos de una semana, luego de que el pasado 3 de junio fuera localizado el cuerpo calcinado de un niño de cinco años dentro de una maleta, desatando una profunda indignación entre los habitantes de la comunidad que ahora exigen justicia y seguridad a la gobernadora Marina del Pilar Ávila.

Por moneroVB