H. Cd. de Chihuahua.- Por segunda ocasión en menos de quince días, pobladores del municipio de Escuinapa, Sinaloa, salieron a las calles para exigir un freno a la escalada de violencia que azota a la región, la cual ha cobrado la vida de civiles inocentes, acumulado decenas de desapariciones y provocado el desplazamiento forzado de familias enteras. La movilización de este domingo, encabezada por el colectivo Orquídeas Moradas y familiares de personas desaparecidas, recorrió las principales avenidas y pasó a unos metros de la gasolinera donde apenas el pasado lunes fueron acribillados tres integrantes de una familia, ataque en el que murieron un hombre y su sobrina Grecia, de 14 años, mientras se trasladaban en motocicleta hacia un hospital por una emergencia médica.
La protesta culminó en la Presidencia Municipal, donde los manifestantes colocaron una tela roja en el suelo para simbolizar la sangre derramada en la demarcación y realizaron el pase de lista de unas 50 personas con reporte de desaparición.
Frente a la sede del Ayuntamiento, la fundadora del colectivo, Blanca Aurora Peraza, arremetió contra la gobernadora interina de Sinaloa, Yeraldine Bonilla Valverde, criticando que justificara su inacción previa bajo el argumento de que el alcalde, Víctor Díaz Simental, no le había solicitado auxilio formalmente. Los inconformes advirtieron que los recientes compromisos estatales no se han traducido en operativos eficientes, sobre todo después de que, en plena visita de la mandataria el pasado 9 de junio, estallara un coche bomba en la carretera Federal México 15, confirmando la declaración del propio presidente municipal, quien admitió públicamente que las fuerzas locales han sido completamente rebasadas por la delincuencia.