Paraguay dio un golpe de autoridad histórico en el Mundial 2026 al eliminar a la tetracampeona del mundo, Alemania, en una dramática tanda de penales que culminó cuatro goles por tres tras empatar uno a uno en el tiempo regular en el estadio de Boston.

El conjunto sudamericano apostó por su tradicional estilo defensivo y logró ponerse al frente al minuto 42 con un remate de Julio Enciso a pase de Matías Galarza; sin embargo, la escuadra teutona emparejó los cartones en la parte complementaria por la vía de Kai Havertz, forzando una prórroga donde el VAR anuló un tanto definitivo de Jonathan Tah por una falta previa sobre el guardameta.

En la definición desde los once pasos, el arquero guaraní Orlando Gill se erigió como la máxima figura del encuentro al detener los disparos de Kai Havertz, Nick Woltemade y el propio Tah, permitiendo que la Albirroja asegurara su boleto a los octavos de final a pesar de las fallas previas de Antonio Sanabria y Fabián Balbuena.

Con este heroico resultado, Paraguay firma una de las páginas más memorables en la historia de las Copas del Mundo y deja fuera a uno de los gigantes del balompié internacional.

Por moneroVB