«Da la impresión de que la gobernadora encuentra más disposición para reunirse con funcionarios de Estados Unidos que para responder a las autoridades mexicanas o recorrer los municipios de Chihuahua. Esa diferencia habla de sus prioridades», expresó. Estrada contrastó esa conducta con la dinámica de trabajo de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien —dijo— mantiene una comunicación cotidiana con la población mediante conferencias públicas y recorridos permanentes por el país. «La presidenta responde todos los días a los cuestionamientos de la ciudadanía y visita de manera constante los estados y municipios. Gobernar exige cercanía, presencia y diálogo permanente. Es difícil conocer las necesidades de las y los chihuahuenses cuando se privilegian las giras internacionales por encima del contacto con quienes viven los problemas del estado», afirmó. Cuauhtémoc Estrada concluyó que la rendición de cuentas no puede entenderse como una obligación opcional. «Los gobiernos democráticos fortalecen su legitimidad cuando comparecen, responden y escuchan. El problema no es la falta de audiencia; el problema es que la gobernadora sólo parece aceptar el diálogo cuando éste no implica responder ante las instituciones mexicanas ni frente a las y los chihuahuenses», concluyó.
«Da la impresión de que la gobernadora encuentra más disposición para reunirse con funcionarios de Estados Unidos que para responder a las autoridades mexicanas o recorrer los municipios de Chihuahua. Esa diferencia habla de sus prioridades», expresó. Estrada contrastó esa conducta con la dinámica de trabajo de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien —dijo— mantiene una comunicación cotidiana con la población mediante conferencias públicas y recorridos permanentes por el país. «La presidenta responde todos los días a los cuestionamientos de la ciudadanía y visita de manera constante los estados y municipios. Gobernar exige cercanía, presencia y diálogo permanente. Es difícil conocer las necesidades de las y los chihuahuenses cuando se privilegian las giras internacionales por encima del contacto con quienes viven los problemas del estado», afirmó. Cuauhtémoc Estrada concluyó que la rendición de cuentas no puede entenderse como una obligación opcional. «Los gobiernos democráticos fortalecen su legitimidad cuando comparecen, responden y escuchan. El problema no es la falta de audiencia; el problema es que la gobernadora sólo parece aceptar el diálogo cuando éste no implica responder ante las instituciones mexicanas ni frente a las y los chihuahuenses», concluyó.