H. Cd. de Chihuahua.- Un dron ucraniano derribado por militares rusos cayó este lunes sobre una playa repleta de bañistas en el balneario de Guelendzhik, en el mar Negro, provocando la muerte de al menos siete personas —incluidos tres niños— y dejando a unas 40 heridas. La tragedia ocurrió en la zona turística de Arjipo-Ósipovka, donde cientos de familias disfrutaban del verano y las alarmas antiaéreas no se activaron previamente.
El gobernador de la región de Krasnodar, Veniamin Kondrátiev, calificó el hecho como un ataque deliberado contra la población civil, mientras que la portavoz de la cancillería rusa, María Zakharova, acusó a Ucrania de recurrir al terrorismo. Por su parte, algunos medios rusos señalaron que el objetivo real del dron habría sido un hotel de descanso para especialistas e ingenieros de una empresa de la industria militar.
En tanto, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, defendió los ataques con drones contra la retaguardia rusa como una estrategia para presionar a Moscú y lograr que se detengan los combates antes del invierno, elevando el costo de la guerra para la población rusa.