La Fiscalía General del Estado de Guanajuato confirmó el hallazgo de restos humanos pertenecientes a por lo menos 20 personas en una zona serrana del municipio de Cortazar. El descubrimiento se registró en la comunidad de Valencia de Fuentes tras semanas de rastreos realizados por el colectivo Unión Fuerza Guerrera, quienes identificaron cuatro puntos de depósito ilegal. Entre los hallazgos más críticos destaca la localización de un horno clandestino en el camino hacia La Gavia, donde se recuperaron restos óseos completamente calcinados.
Las labores de recuperación se extendieron a predios de difícil acceso y zonas cerriles donde las víctimas fueron ocultas bajo piedras o enterradas en fosas comunes. Además de los fragmentos biológicos, las autoridades y buscadoras documentaron diversas prendas de vestir y objetos personales que quedaron esparcidos en el perímetro de las intervenciones. La complejidad del terreno dificultó las tareas de procesamiento forense, las cuales se prolongaron para asegurar la recolección de indicios que permitan establecer la mecánica de los hechos en esta zona de conflicto.
Hasta el momento, la institución estatal informó que mediante estudios de genética, antropología forense y análisis de huellas dactilares se ha logrado la identificación de 14 de las víctimas. El desglose oficial detalla que en el sector de La Gavia se recuperaron restos de ocho personas, mientras que en otros predios aledaños se localizaron seis cuerpos más ya identificados. En la zona serrana y entre las comunidades de Valencia de Fuentes y Sauz permanecen pendientes de identificar los restos de seis individuos adicionales recuperados durante las jornadas de búsqueda.
Las investigaciones ministeriales continúan abiertas para determinar la responsabilidad de grupos criminales en la operación de estos sitios de exterminio y avanzar en la entrega de los cuerpos identificados a sus familiares. El hallazgo refleja la persistente crisis de desapariciones en la entidad y el rol operativo que mantienen los colectivos de búsqueda en el trabajo de campo. Por ahora, los servicios periciales mantienen bajo resguardo el calzado y la ropa localizada en los puntos de intervención como parte fundamental de las carpetas de investigación vigentes.