La legisladora de Morena, María Antonieta Pérez Reyes, arremetió contra la Secretaría de Ecología del Estado al calificar como una medida meramente recaudatoria la propuesta de incrementar la venta de engomados ecológicos. Según la congresista, la intención del secretario estatal surge de la burocracia y no de un análisis técnico profundo, advirtiendo que este mecanismo terminará en una venta indiscriminada de calcomanías que «desangra» la economía familiar sin resolver el severo problema de contaminación que atraviesan las cuatro ciudades principales de la entidad.

Pérez Reyes alertó sobre los riesgos a la salud pública, señalando que la población respira partículas de entre 10 y 2.5 micrómetros que se asientan directamente en los pulmones, provocando enfermedades respiratorias y cardiovasculares. Como prueba de la crisis, recordó que el pasado 16 de marzo la ciudad de Chihuahua registró los niveles de contaminación más altos de todo el país, superando incluso a la Ciudad de México. La diputada enfatizó que, pese a contar con diagnósticos claros, la autoridad estatal ha sido omisa en actuar contra las fuentes emisoras reales.

En el desglose de responsabilidades, la legisladora señaló que desde 2024 se detectaron 41 empresas que exceden los límites contaminantes permitidos, de las cuales solo una ha logrado regularizarse. Acusó que la Secretaría de Ecología no ha utilizado sus facultades para citar, multar o clausurar a los establecimientos infractores, permitiendo que la industria opere fuera de la norma oficial. A esto se suma el crecimiento del parque vehicular en Ciudad Juárez y la capital, donde las autoridades se han negado a implementar programas de restricción como el «Hoy no circula», apostando únicamente por el cobro del engomado.

Finalmente, la diputada exigió la instalación inmediata de unidades fijas y móviles de monitoreo ambiental en Chihuahua, Juárez, Cuauhtémoc y Delicias para medir con precisión la calidad del aire por zonas. La propuesta legislativa incluye auditar de forma rigurosa tanto a empresas urbanas como agrícolas y retomar la posibilidad de restringir el uso de automóviles un día a la semana. Para Pérez Reyes, la solución integral requiere dejar de lado las «ocurrencias» administrativas y aplicar sanciones contundentes a quienes arrojan contaminantes al medio ambiente sin control alguno.

Por moneroVB