Revienta Cruz ring mientras arde Juárez
Mientras el domingo 5 de abril la Plaza de Armas en Chihuahua capital se llenaba con el show de la Triple A, el alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, se subía al ring bajo reflectores, alimentando su proyección rumbo al 2027. Pero lejos del espectáculo, en su propia ciudad el panorama era otro.
Bomberos de Juárez estallaron en redes sociales denunciando abandono operativo y cuestionando el uso de recursos en eventos fuera del municipio, mientras ellos apenas pueden responder a emergencias. La crítica no vino de opositores, sino desde adentro.
El viernes previo quedó al descubierto la crisis. Un incendio en un predio donde resguardaban animales, entre ellos perros y caballos, evidenció la precariedad. Los elementos enfrentaron el siniestro prácticamente sin equipo, señalando que de todas las unidades disponibles, apenas una funciona.
A esto se suma la entrega de equipo en municipios como Babícora y Parral, lo que encendió más inconformidad. Mientras los apoyos fluyen fuera, en Juárez la capacidad de respuesta es limitada y las estaciones no cumplen.
El mensaje es claro. Mientras Cruz se proyecta en el espectáculo, en su municipio el fuego es real y no hay con qué enfrentarlo.
Busca LeBarón jugar y declinar
El nombre de Julián LeBarón volvió a sonar este fin de semana como posible aspirante a la gubernatura de Chihuahua en 2027, pero más allá del ruido mediático, su viabilidad política sigue en duda.
Sus posturas generan eco y sus declaraciones levantan reacciones, pero eso no construye estructura. La historia reciente lo demuestra: los independientes que han ganado han tenido respaldo partidista disfrazado, y en este caso no hay quien le preste ese andamiaje.
La aspiración existe, pero no como proyecto sólido. Más bien, el movimiento apunta a otra estrategia: posicionarse, influir y eventualmente negociar dentro del tablero político.
Incluso se deja ver una posible ruta de declinación hacia perfiles del PAN como Marco Bonilla, con quien mantiene cercanía política. Ahí es donde podría cobrar valor su participación.
Con Morena no hay puente. LeBarón ha sido crítico frontal del partido, al que responsabiliza del abandono de su comunidad y del contexto de violencia. Así, más que competir, parece buscar una rebanada del pastel.
Opera Torre guerra sucia a sus propios partidos
Desde la Torre Legislativa ya no solo se mueven iniciativas, también se estarían operando ataques políticos rumbo a la elección municipal en Chihuahua, con una estrategia que apunta directamente a frenar aspiraciones antes de que crezcan.
Lo que empieza a tomar forma es una maquinaria bien aceitada, donde perfiles vinculados tanto a Morena como al PAN estarían detrás de estos movimientos, dejando claro que la disputa ya dejó de ser institucional para convertirse en guerra política abierta.
El patrón no falla. Golpes dirigidos, tiempos perfectamente calculados y mensajes diseñados para erosionar figuras específicas.
Cuando el origen de los ataques se ubica en estructuras de poder, el escenario cambia. Ya no es confrontación natural, es intervención directa utilizando recursos y posiciones para influir en el proceso de sus mismos partidos.
Así, en la Torre Legislativa no solo se legisla. También se construyen narrativas, se reparten golpes y se perfila una contienda adelantada donde Morena y PAN ya están metidos hasta el fondo.