El alcalde Marco Bonilla lanzó un llamado a la mesura frente a la creciente efervescencia política, pidiendo calma a quienes ya buscan sucederlo en la presidencia municipal para el 2027. Ante las recientes confrontaciones entre algunos perfiles, el edil advirtió que el mayor riesgo para su partido no es la contienda externa, sino la división interna, por lo que urgió a privilegiar la unidad y respetar los tiempos legales.
Bonilla subrayó que «tiempos traen tiempos» y que será el propio proceso el que defina quién es el perfil más competitivo para encabezar la boleta, sin que existan favoritos de su parte en este momento.
Al ser cuestionado sobre nombres específicos como Santiago de la Peña, César Jáuregui o Manque Granados, el alcalde destacó que todos son cuadros extraordinarios con capacidad para dar continuidad a su administración. No obstante, enfatizó que el objetivo final debe ser colectivo, bajo la premisa de que «en la unidad gana Chihuahua, no gana el PAN». Con este mensaje, el mandatario capitalino busca enfriar los ánimos de la sucesión adelantada, exigiendo que se priorice el trabajo gubernamental actual antes de desgastar la estructura en pleitos internos por candidaturas.