Desde Parral, la dirigente estatal del PAN, Daniela Álvarez, frenó en seco los rumores sobre su salida del Comité Directivo Estatal, asegurando que no existe poder legal que pueda removerla si ella decide no renunciar. “Todas las semanas me están corriendo”, ironizó la líder albiazul, quien acusó a grupos internos de adelantar vísperas para sucederla. Álvarez fue tajante al señalar que la dirigencia le fue conferida por mandato y que se mantendrá firme en el cargo para encabezar el fortalecimiento de la estructura electoral rumbo a los comicios de 2027.

Sobre la sucesión gubernamental y la figura del «Defensor del Estado», la dirigente subrayó que Chihuahua es un referente de resultados bien calificados por el Comité Ejecutivo Nacional (CEN), lo que le da solidez al panismo local. Evitó dar nombres para la «galopada» hacia la gubernatura, pero confirmó que ya existen mesas de diálogo instaladas con los aspirantes a la gubernatura y a las alcaldías de Juárez y Chihuahua. El objetivo, señaló, es administrar las ambiciones personales para garantizar que el partido llegue en unidad y sin fracturas al próximo proceso electoral.

Acompañada por liderazgos regionales, Álvarez insistió en que no es tiempo de candidaturas oficiales, pero sí de trabajo territorial intenso. Afirmó que el PAN en el estado está concentrado en sus tareas de campo y en blindar los logros de la administración actual, los cuales sirven como carta de presentación ante la dirigencia nacional. Con este posicionamiento, la líder panista busca apagar el fuego amigo y retomar el control de la narrativa interna, dejando claro que los tiempos del partido se dictan desde Chihuahua.

Finalmente, reiteró que la estabilidad del partido es prioritaria frente a las presiones externas o los rumores de pasillo. Al descartar su renuncia, Daniela Álvarez envía un mensaje de autoridad a quienes buscan desestabilizar el Comité, asegurando que su gestión está enfocada en profesionalizar la estructura y asegurar la continuidad del PAN en el poder. La gira por el sur del estado marca el inicio de una estrategia de presencia permanente para evitar que el ruido por la dirigencia distraiga a la militancia de los retos políticos que vienen.

Por moneroVB