Chihuahua, Chih.- El presidente del Consejo Estatal de Morena, Hugo González, lanzó una severa corrección a la gobernadora Maru Campos, señalando que la investigación federal en su contra no tiene relación con el desmantelamiento de narcolaboratorios, sino con una presunta violación a la Ley de Seguridad Nacional. González fue enfático al declarar que lo que la Fiscalía General de la República (FGR) indaga es la posible comisión del delito de traición a la patria, derivado de la incursión no autorizada de agentes de la CIA en territorio chihuahuense, una facultad que compete exclusivamente a la Federación y de la cual ninguna autoridad nacional fue notificada.
Para el liderazgo morenista, la narrativa de la gobernadora es un intento de «engañar a la opinión pública» al victimizarse frente al caso de Sinaloa. González aclaró que, mientras el gobierno federal desmantela decenas de laboratorios de droga de forma regular, el caso de Chihuahua es excepcional y grave debido a que la participación de agentes extranjeros terminó en una tragedia que evidenció la vulneración de la soberanía. «Nadie le recrimina el laboratorio; se le investiga por traicionar leyes constitucionales fundamentales», sentenció el dirigente, recordando que la gobernadora juró cumplir una Constitución que prohíbe estas concesiones de seguridad a agencias externas.
El morenista subrayó que ni la Secretaría de la Defensa Nacional ni la Embajada de Estados Unidos tenían conocimiento formal de la operatividad de los agentes fallecidos en la sierra, lo que refuerza la tesis de una operación encubierta permitida por el estado. En este sentido, informó que las autoridades federales ya han emitido citatorios para los elementos y mandos locales involucrados en el operativo de abril, desmintiendo que el tema esté en el olvido o que se trate de una persecución política sin sustento legal.
Finalmente, Hugo González reiteró que el laboratorio en cuestión estaba aparentemente abandonado, por lo que el «logro» presumido por el Ejecutivo estatal no justifica la entrega de la soberanía nacional. El conflicto escala así a un nivel jurídico de alta intensidad, donde Morena sostiene que la mandataria debe responder por permitir que inteligencia extranjera actúe en campo sin los protocolos binacionales correspondientes. Con esta postura, el oficialismo federal cierra filas en torno a la investigación de la FGR, calificando la actuación de Campos Galván como un desafío directo a la integridad del Estado mexicano.