*El avión incomodo que modificó todo*

Mientras la atención pública se concentraba en la cita de la gobernadora Maru Campos ante la Fiscalía General de la República en Ciudad Juárez, un detalle pasó prácticamente desapercibido, horas antes ya había aterrizado en Chihuahua un avión de la propia FGR procedente de la Ciudad de México.

El movimiento se manejó con absoluta reserva. No hubo explicaciones oficiales, no hubo información pública y, por supuesto, tampoco respuestas sobre el objetivo de ese vuelo en una jornada políticamente tan delicada.

La pregunta sigue vigente. ¿Qué o a quién trasladaba ese avión? ¿Se trataba de agentes del Ministerio Público especializados? ¿Formaba parte de una estrategia relacionada con las investigaciones que rodean el caso? ¿O existía la intención de ejecutar alguna acción adicional que finalmente no ocurrió? Las especulaciones crecieron al grado de que el propio panista Javier Lozano aseguró contar con información en ese sentido, alimentando la versión de una operación de mayor alcance de la que públicamente se conoció.

Y es precisamente ahí donde algunos observadores ubican lo que denominan la «jugada maestra». Sostienen que Maru Campos habría tenido conocimiento de esos movimientos y que, por ello, decidió modificar el tablero al acudir de manera sorpresiva directamente a las oficinas de la FGR en la Ciudad de México, rodeada de reflectores nacionales y atención mediática. Lo cierto es que, mientras las versiones siguen acumulándose, la incógnita permanece intacta: ¿a qué vino realmente ese avión de la FGR a Chihuahua aquel miércoles? Hasta hoy, nadie lo ha explicado.

Por MoneroMx