H. Cd. de Chihuahua.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, solicitó formalmente la cancelación de la serie de conciertos programados para celebrar el 250 aniversario de la fundación de ese país, luego de que más de la mitad de los artistas principales anunciaran su retiro del cartel oficial. A través de su plataforma Truth Social, el mandatario republicano calificó a los músicos de estar sobrevalorados y poseer un repertorio aburrido, sugiriendo que las festividades en el National Mall de Washington sean sustituidas por un mitin político masivo de su movimiento MAGA. Trump ironizó sobre la salida de los intérpretes adjudicándola a un supuesto miedo escénico, y reveló que instruyó a sus asesores evaluar la viabilidad de un evento titulado «AMERICA IS BACK», autoproclamándose como la atracción número uno del mundo capaz de reunir audiencias superiores a las de Elvis Presley en su mejor época.

La desbandada de los participantes se agudizó tras la renuncia pública de figuras como la cantante de country Martina McBride y el rockero Bret Michaels, líder de la agrupación Poison, quienes argumentaron que la celebración del 4 de julio impulsada por la entidad público-privada Freedom 250 terminó convirtiéndose en un escenario de profunda división política. Este nuevo choque cultural se presenta en un contexto donde el mandatario, quien está próximo a cumplir 80 años, busca imponer su sello personal en los festejos nacionales, los cuales incluyen eventos inusuales como una pelea de artes marciales mixtas en los jardines de la Casa Blanca. La implicación de este boicot artístico y el posterior viraje hacia un acto de campaña presidencial profundiza la polarización social en vísperas de la conmemoración histórica, transformando una fiesta cívica en un referéndum sobre la figura del propio Trump.

Por moneroVB