H. Cd. de Chihuahua.- En medio de un clima de máxima tensión internacional por el conflicto bélico y la reciente respuesta militar de Irán mediante el lanzamiento de misiles contra Bahréin y Kuwait —aliados estratégicos de Washington—, la selección iraní afrontará un reto logístico sin precedentes durante su participación en la Copa del Mundo 2026. El combinado asiático estará obligado a cumplir con una estricta condición impuesta por el gobierno estadounidense, la cual estipula que la delegación deportiva deberá entrar por la mañana a territorio norteamericano y abandonar el país esa misma noche tras la finalización de sus encuentros. Esta determinación convierte al certamen en el primer Mundial desde su fundación en 1930 donde un país anfitrión recibirá en sus canchas a la selección de una nación con la que se encuentra formalmente en estado de guerra.
Abolfazl Pasandideh, embajador de Irán en México, confirmó estas disposiciones durante una rueda de prensa ofrecida en Tijuana, señalando que la delegación de su país aún se encuentra a la espera de las directrices definitivas de la FIFA para resolver si los trasatos desde la frontera mexicana hacia las sedes en Estados Unidos se realizarán por la vía terrestre o mediante el uso de un avión privado. El diplomático detalló que el desafío operativo es mayúsculo, no solo por la premura de los viajes, sino porque 15 miembros clave del grupo iraní —entre los que se encuentran directivos y parte del cuerpo táctico— carecen actualmente de visas estadounidenses. Pese a las complicaciones y las restricciones de seguridad, el funcionario aseguró que respetarán las determinaciones del máximo organismo del fútbol de cara al debut de Irán en el Grupo G, programado para el próximo 15 de junio contra Nueva Zelanda en Los Ángeles, ciudad donde también chocarán contra Bélgica antes de viajar a Seattle para medirse ante la escuadra de Egipto.