Moreno arremetió contra la estructura del partido oficialista al comparar la situación actual con un barco que comienza a hundirse, argumentando que los propios implicados empezarán a repartir culpas entre ellos mismos para evadir responsabilidades. Bajo este escenario de tensiones, el priista señaló que tendrá que ser una administración ajena al Gobierno de México la que verdaderamente investigue, sancione y castigue a quienes calificó como narcopolíticos de Morena, evidenciando una profunda desconfianza en las instituciones nacionales.
Por su parte, la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, rechazó de manera categórica las acusaciones derivadas de un reportaje publicado por el diario estadounidense The New York Times, el cual señala una presunta colaboración de funcionarios de su movimiento con autoridades norteamericanas. Montiel calificó estos señalamientos como parte de una narrativa construida por la ultraderecha nacional e internacional, afirmando que el partido no encubrirá a nadie, pero tampoco permitirá el avance de estas versiones que buscan debilitar al movimiento de cara al proceso electoral de 2027. La publicación del medio norteamericano expuso que al menos una docena de funcionarios electos mexicanos se habrían acercado a las agencias estadounidenses tras las acusaciones emitidas por la administración de Washington contra diez funcionarios por supuestos lazos con el narcotráfico. Ante esto, la lideresa de Morena enfatizó que el partido se mantendrá cerca del pueblo con información y asambleas en defensa de la soberanía nacional, buscando contrarrestar de manera territorial la presión pública generada por este caso de trascendencia internacional.