El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, informó durante una audiencia ante el Comité de Asignaciones del Senado que el costo de la guerra contra el régimen de Irán asciende a 37.500 millones de dólares, lo que representa un incremento de 8.500 millones respecto a la estimación previa. Ante los legisladores, el funcionario defendió la solicitud presupuestaria impulsada por la administración de Donald Trump para obtener fondos adicionales, advirtiendo que de no aprobarse este financiamiento el Pentágono enfrentará carencias críticas que pondrían en riesgo las operaciones militares y el pago a los elementos.
Durante la sesión, marcada por la tensión y protestas en contra de la continuidad del conflicto iniciado el 28 de febrero, Hegseth detalló que la petición forma parte de un paquete de defensa complementario para hacer frente a las necesidades operativas. Asimismo, el jefe del Pentágono señaló que potencias como China y Rusia brindan apoyo a Teherán en distintos niveles, mientras que la Marina mantiene operaciones en el estrecho de Ormuz para proteger el tránsito comercial de hidrocarburos, en un contexto donde el número de militares estadounidenses fallecidos ha ascendido a 17 y más de un centenar han resultado heridos.