Expertos internacionales advirtieron que el fenómeno climático de El Niño se perfila como el más intenso en al menos 150 años, lo que podría posicionar a 2027 como el año más caluroso jamás registrado al sumar su calor al calentamiento global antropogénico. Según proyecciones de modelos climáticos citadas por la revista Nature, el evento podría elevar la temperatura media global hasta 1,7 grados centígrados por encima del promedio preindustrial, situando al planeta al borde de superar el umbral de 1,5 grados establecido en el Acuerdo de París.
En el mismo sentido, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos estimó una alta probabilidad de que se desarrolle un evento muy fuerte con persistencia al menos hasta abril de 2027. Investigadores señalaron que este patrón de calor extremo, sequías e inundaciones podría desencadenar graves consecuencias económicas a nivel mundial, con pérdidas estimadas en hasta 10 billones de dólares para 2032, además de ejercer una fuerte presión sobre los ecosistemas y los arrecifes de coral.