El embajador Ronald Johnson afirmó que el desarme de los cárteles mexicanos representa una prioridad para la administración del presidente estadounidense Donald Trump, destacando el aseguramiento de más de 50 mil armas ilegales, millones de cartuchos y explosivos de alto riesgo en territorio de Estados Unidos para evitar su ingreso a México.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum y el gabinete de seguridad han señalado que la gran mayoría de las armas incautadas en operativos nacionales provienen de la frontera norte, por lo que ambos gobiernos mantienen coordinación bilateral mediante mecanismos como el Grupo Bilateral de Implementación para frenar el tráfico ilícito de armamento y drogas.