El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que Washington mantiene abiertas todas sus opciones frente a Irán y rechazó que la estrategia de presión económica anunciada esta semana suponga renunciar a una intervención militar.
Al ser consultado sobre si la denominada guerra económica limita el margen de acción de la Casa Blanca en Medio Oriente, el mandatario republicano respondió tajantemente que únicamente significa que su administración se encuentra a la espera de los acontecimientos.
Asimismo, Trump sostuvo que la situación financiera y militar iraní reduce considerablemente la capacidad de Teherán para sostener el conflicto actual, señalando que el país enfrenta una fuerte crisis económica y carece de recursos navales y aéreos equiparables.