El Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano y la Alianza Mexicana de Organización de Transportistas (AMOTAC) paralizarán las principales carreteras de México este lunes a partir de las 10:00 horas.
En el estado de Chihuahua, el foco de la protesta se concentrará en la caseta de Sacramento, ubicada sobre la carretera Federal 45, punto vital para la conectividad entre la capital y Ciudad Juárez.
La movilización es una respuesta contundente al incumplimiento de acuerdos por parte del gobierno federal y a los insostenibles costos operativos que asfixian tanto a productores agrícolas como a transportistas de carga en la región norte.
La toma de la caseta de Sacramento afectará directamente el flujo comercial hacia la frontera, lo que augura retrasos masivos en el transporte de mercancías y el tránsito de vehículos particulares.
Las organizaciones convocantes señalaron que la medida es un recurso desesperado ante la falta de canales efectivos de diálogo, denunciando que las promesas gubernamentales han quedado en el aire mientras el sector primario y logístico de Chihuahua enfrenta una crisis de rentabilidad. Esta acción simultánea en estados como Sonora, Sinaloa y Zacatecas busca ejercer presión nacional desde los corredores económicos más importantes del país.
Autoridades locales y los propios manifestantes han recomendado a la ciudadanía anticipar sus traslados o buscar rutas alternas, ya que la duración de los bloqueos dependerá de la respuesta inmediata que ofrezca el ejecutivo federal a sus demandas.
El cierre de la vía Chihuahua-Juárez no solo representa un obstáculo logístico, sino un mensaje político claro de un campo y un gremio de transporte que se dicen traicionados.
Con el inicio de la jornada laboral este lunes, la entidad se prepara para una jornada de caos vial que pone a prueba la capacidad de gestión de conflictos ante un conflicto social que escala desde las carreteras.
Este paro nacional evidencia la fragilidad de la cadena de suministros y el descontento acumulado en los sectores productivos que sostienen la economía del estado. Mientras los transportistas exigen mayor seguridad y reducción en costos de insumos, los campesinos chihuahuenses demandan apoyos reales para el rescate del agro.
El bloqueo en la caseta de Sacramento será el termómetro de una protesta que amenaza con extenderse si no se establecen mesas de negociación resolutivas, dejando a la principal arteria del estado como el escenario central de la disputa por el rescate del campo y la dignidad del transporte mexicano.