En un encuentro de apenas una hora que define el futuro de la coordinación en seguridad, la gobernadora Maru Campos se reunió este jueves con el titular de la SSPC, Omar García Harfuch, para responder por la presencia no notificada de agentes de la CIA en Chihuahua. La reunión, celebrada en la Ciudad de México bajo un fuerte hermetismo, fue el escenario donde la mandataria estatal fue cuestionada directamente sobre bajo qué acuerdos de colaboración operaban los agentes estadounidenses fallecidos en la sierra y, sobre todo, por qué la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) fue mantenida al margen de estas actividades.

La presión desde Palacio Nacional escaló esta mañana cuando la presidenta Claudia Sheinbaum desmintió la versión de la gobernadora, asegurando que el Ejército Mexicano no tenía conocimiento de la presencia de los elementos extranjeros en el operativo. La mandataria federal fue clara: se debe investigar a fondo la legalidad de estos convenios, ya que la Ley de Seguridad Nacional prohíbe que agentes externos realicen labores operativas en suelo mexicano. La situación se agrava tras revelaciones de Los Angeles Times, que indican que esta no fue una «casualidad», sino la tercera operación conjunta de la CIA con el estado en lo que va del año.

 

Este encuentro con Harfuch funciona como la antesala de una cita aún más hostil: la comparecencia ante el Senado programada para el 28 de abril. La contradicción entre la primera versión del fiscal César Jáuregui —quien afirmó que los agentes fueron hallados por azar— y la información de inteligencia federal ha colocado al Gobierno de Chihuahua en una posición de vulnerabilidad legal. El Senado ya analiza las implicaciones de esta «omisión de informar», lo que en el escenario más extremo podría derivar en procesos de destitución para los funcionarios estatales involucrados por violaciones a la soberanía.

Hasta el momento, ni la SSPC ni el Gobierno del Estado han emitido un comunicado conjunto, lo que refleja la tensión de una mesa donde la soberanía nacional fue el tema central. La reunión de hoy deja claro que para la Federación, el desmantelamiento del narcolaboratorio en Morelos ha pasado a segundo término, priorizando la investigación sobre la cadena de mando que permitió la infiltración de inteligencia extranjera sin el aval de la Cancillería. Los próximos cinco días serán cruciales para que Maru Campos prepare una defensa técnica ante un Congreso que parece decidido a sentarla en el banquillo de los acusados.

Por moneroVB