La capital griega se encuentra en estado de alerta tras un doble atentado protagonizado por un hombre de 89 años, quien armado con una escopeta logró herir a cinco personas en dos instituciones públicas. El primer ataque se registró en las oficinas del Organismo Nacional de Seguridad Social (EFKA), donde el agresor disparó contra un trabajador, hiriéndolo en un pie y provocando el pánico entre empleados y ciudadanos. Tras el primer incidente, el anciano abordó un taxi y se trasladó al Tribunal de Apelaciones de Atenas, ubicado a escasos 500 metros de la sede central de la policía, para continuar con la agresión.

En la sede judicial, el atacante ingresó a una oficina y disparó tres veces al suelo antes de abandonar el arma sobre una fotocopiadora y huir del lugar. Las cinco víctimas fueron trasladadas a hospitales locales con lesiones leves, mientras que el sospechoso logró evadir el cerco policial, perdiéndose su rastro tras el segundo atentado. El despliegue de seguridad se ha intensificado en toda la ciudad, sin que hasta el momento se haya logrado la captura del responsable, cuya avanzada edad y facilidad de movimiento entre dependencias oficiales han desconcertado a las fuerzas del orden.

El evento ha desatado una ola de críticas por parte de la Asociación de Jueces y Fiscales de Grecia, quienes denunciaron formalmente la carencia de medidas de seguridad efectivas en los tribunales y oficinas gubernamentales. El hecho de que una persona armada pudiera acceder a dos edificios públicos de alta concurrencia en un mismo día ha puesto en evidencia fallas estructurales en los protocolos de vigilancia. Según el gremio judicial, tanto funcionarios como abogados y ciudadanos permanecen expuestos ante la falta de controles de metales y personal de resguardo capacitado en los accesos.

Mientras la búsqueda del agresor continúa, las autoridades griegas han reforzado la presencia policial en zonas estratégicas y dependencias judiciales. El caso ha abierto un debate nacional sobre la necesidad de modernizar la seguridad institucional en Atenas, especialmente por la proximidad de los ataques a los centros operativos de la policía. La opinión pública y los sectores afectados exigen una revisión inmediata de los sistemas de acceso, advirtiendo que la vulnerabilidad mostrada representa un riesgo inaceptable para la estabilidad y el orden en la capital.

Por moneroVB